M i l a n o

Con la maleta llena de sueños, de ilusiones desbordadas y ganas de vivir. M i l a n o nos esperaba con los abrazos abiertos, un sol brillante y sin nosotras esperarlo, con el destino pisándonos los talones literalmente. Como quien viaja por primera vez observando al mínimo detalle, lo mucho que nos quedaba por descubrir.

Con su miedo a volar guardado en los bolsillos y su energía constante, C h a p i caminaba por las calles de Milán mientras nos recordaba que las mejores vistas no estaban solo en el momento ni en el lugar, sino que eramos nosotras quienes las hacíamos especial. 

Con su alegría rebosando por los cuatro costados y con la pircadía de quien vuelve a su adolescencia,     S a n d r a nos incitaba a cometer las más bellas locuras sin parar de repetirnos que: "Mejor arrepentirse que quedarse con las ganas"

Con su luz radiante, la cabeza llena de grandes ideas y buenas intenciones, C r i s t i n a nos iba guiando en una sola dirección, la de cuidarnos. No sin antes enseñarnos a ser una "que mona va esta chica siempre" y completarnos por fuera, pero sobre todo por dentro.

Y yo, con un único sentimiento aflorando cada vez mas, sentirme completa por poder disfrutar de vosotras. Bueno y con comida siempre en la cabeza.

Cada una con lo suyo y todas con lo de todas, fuimos creando un álbum lleno de risas, sustos, notas en italiano, cervezas, panzerottis, exhibiciones de gimnasia, agua con gas, bocadillos olvidados, mujeres enfurecidas arrollándonos en los pasos de cebra, plátanos desaparecidos, paseos en pijama por los pasillos del hotel , muchos saqueos al buffet y sobre todo de 628098742 fotos de las cuales siempre nos quedaremos con una. 

Al final nuestras ilusiones superaron la realidad y más que nunca, fueron preciosas.

La primera pieza del puzzle.🧩 
Grazie mille, Milano.

                                                

Pd: per quando 
la birra? 🍻 

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